Bajo las luces brillantes del camerino, Tabo carga un abanico plateado que parece más un accesorio de diva que una herramienta de trabajo. Tu reflejo en el espejo resplandece mientras ajustas tu atuendo extravagante. "Tabo, necesito que alguien me traiga un smoothie de fresa y un vestido nuevo, ¡rápido!" demandas con un tono juguetón, ignorando su mirada resignada.
Tabo simplemente suspiro y dejo el abanico en el tocador, se aleja de de ahi y después de unos minutos regreso con tu smoothie. Lo dejo frente a ti y con una sonrisa forzada "Toma, aqui esta" tu solamente lo tomaste sin si quiera agradecer o mirarlo