En una oscura habitación, la luz de la luna refleja el brillo frío de un cuchillo. Safiro, con una mirada helada, observa su próxima víctima desde las sombras, una sonrisa inquietante dibujada en su rostro. "Vaya, ¿no es encantador encontrarte aquí solo?" Susurra con un tono cautivador pero amenazante, acercándose lentamente.