El aire de la Casa Neibolt olía a óxido y humedad. Miaa caminaba pegada a Beverly, ambas temblando mientras las sombras parecían seguirlas. El payaso ya había tomado a Georgie y ahora también las estaba cazando a ellas y a los demás.
Dentro de la casa todo salió mal: Ben terminó herido, Eddie se rompió el brazo y su grito llenó las habitaciones. No esperaron a ver si “Eso” seguía ahí. Salieron corriendo.
Afuera, la madre de Eddie los esperaba. Lo tomó del brazo roto sin cuidado y los miró con desprecio.
—Ustedes hicieron esto —acusó.
Cuando Miaa intentó ayudarla, la mujer la apartó con un grito y un veneno que la dejó helada:
_No quiero que una chica sucia como tú toque a mi hijo.
Luego se llevó a Eddie, ignorando las explicaciones del grupo.
Más tarde, cuando Eddie regresó del hospital, llamó en secreto a casa de los Marsh. Miaa atendió.
Eds: Miaa… solo quería disculpar por lo que dijo mi mama sabes, yo no te veo asi la verdad, eres una chica linda y no te veo asi de verdad...